

Recientemente ha sido reportado que los padres transmiten mas que genes a sus hijos, Los estudios de hoy revelan que las variaciones del cuidado maternal, influencian el desarrollo de conductas y respuestas endocrinas al estrés reguladas por los genes. Las conductas de los padres son propagadas de una generación a otra, teniendo en consecuencia unas implicaciones evolutivas profundas.
Además de las responsabilidades “nutricionales”, los padres deben ser informados que sus creencias, actitudes y emociones representan una información del desarrollo que influencian directamente la selección y la reescritura del código genético de su hijo antes de nacer. Con esta capacidad los padres sirven como “ingenieros genéticos”, tanto en el modelado del destino del niño, como de la civilización humana.
Las investigaciones nuevas en relación a las influencias maternas y ambientales sobre la expresión genética, determinan urgentemente nuestra necesidad de reconocer el concepto de “crianza consciente”. En la crianza consciente, el concepto de “familia” se convierte en realidad desde el momento de la concepción.
Así que ustedes papas, deben estar conscientes que desde el concebir un bebé y por todo el trayecto de su desarrollo pre y postnatal, sus pensamientos, actitudes y conductas influenciarán profundamente la salud y el desarrollo de sus hijos.