

Tener un hijo es un acto de amor. Es el acto de mayor trascendencia en la vida de una persona, no sólo por lo que se da, sino también por lo que se recibe.
Ser padre, es trascender, expandirse, sembrar el universo con una nueva vida.
Un vez que una pequeña célula, producto de un hombre y una mujer, se aloja en el vientre materno, comienza la vida y la formación de un nuevo ser, de una nueva persona.
La primera relación se da con la madre, y tu mamá serás el nexo con el mundo y la realidad que le rodea; sin embargo su vida comenzó con la unión de dos y la presencia de dos necesita para desarrollarse y crecer seguro, desde que está en su etapa de embrión, por eso también necesita de ti papá.